Trabajamos para garantizar que nuestros servicios sean de la más alta calidad y accesibles a todas las personas, especialmente las pobres, marginadas e insuficientemente atendidas.
Como organización proveedora de servicios, comprometida para garantizar los derechos sexuales y reproductivos, un componente significativo de nuestro trabajo se concentra en asegurar que todas las personas tengan acceso a información y servicios de salud de la más alta calidad. Con frecuencia, la región de América Latina y el Caribe es caracterizada en el mundo por sus altos niveles de inequidad social. La gente pobre, indígena y del medio rural carece de acceso a la satisfacción de sus necesidades más básicas, especialmente de acceso a los servicios de salud reproductiva. Al proporcionar servicios de salud a las poblaciones más vulnerables, incluidas las mujeres, ayudamos a mejorar el bienestar comunitario y contribuimos a la reducción de la pobreza en la región.
Atención a poblaciones vulnerables
Las barreras geográficas, económicas y sociales, como las grandes distancias a las clínicas más cercanas, los altos costos de transporte y el tiempo empleado lejos del trabajo, con frecuencia constituyen obstáculos insuperables para acceder servicios de salud. En respuesta a ello, muchas de nuestras Asociaciones Miembro utilizan unidades móviles de salud para llegar a las áreas más aisladas y empobrecidas. Diferentes tipos de vehículos que van desde vehículos todo terreno hasta botes equipados, transportan suministros médicos, información y servicios, en ocasiones por primera vez, para poblaciones que van desde las comunidades indígenas en las cumbres bolivianas hasta las personas desplazadas por el conflicto en Colombia.
Garantía de servicios de alta calidad
La calidad de atención incluye el derecho a los beneficios del avance científico y la tecnología. En nuestras Asociaciones Miembro procuramos ofrecer una gama completa de las opciones anticonceptivas existentes, incluyendo la anticoncepción de emergencia. Siendo la única forma de prevenir el embarazo después de una relación sexual desprotegida, la anticoncepción de emergencia constituye un importante método para cualquier mujer, especialmente para sobrevivientes de la violencia sexual y para adolescentes. La IPPF/RHO está comprometida con la expansión del acceso a la anticoncepción de emergencia en la región, incluyendo actividades públicas de incidencia política a nivel nacional e internacional. Nuestro modelo de Calidad de Atención establece estándares de atención en todos nuestros puntos de prestación de servicios.
Reconocimiento del género, derechos y sexualidad
La equidad de género, los derechos humanos y una visión positiva de la sexualidad son temas transversales que guían todos nuestros esfuerzos. La promoción de la equidad de género va desde, por ejemplo, considerar el rol que desempeña el género en la negociación del uso del condón, hasta garantizar que las mujeres participen como líderes dentro de la comunidad de la IPPF/RHO. Un componente importante de nuestro trabajo en materia de equidad de género consiste en abordar en nuestras clínicas la violencia basada en género, incluyendo la detección de violencia física, psicológica y sexual, y consejería y referencias a servicios especializados.
Los derechos sexuales y reproductivos son la motivación de todo nuestro trabajo, e incluyen entre otros, el derecho a la privacidad, a la libertad de pensamiento, a la información y a elegir si tener o no tener hijos, y cuándo tenerlos. También apoyamos un enfoque positivo a la sexualidad, que va más allá de los aspectos médicos y biológicos, para considerar aspectos como el placer y la expresión sexual, la orientación sexual, así como la sexualidad como parte de una vida libre y empoderada.







